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De la maqueta al lanzamiento: guía completa del proceso

Guía completa · 12 min de lectura · Actualizado en agosto de 2026

Casi todos los artistas que entran por primera vez en el estudio traen la misma pregunta debajo del brazo: ¿y ahora qué? Tienen una idea, quizá una maqueta grabada en el móvil, y una vaga sensación de que entre eso y un tema que suene como los que escuchan hay un salto enorme.

No es tan enorme. Es un proceso de siete fases, cada una con decisiones concretas. Esta guía las recorre todas: qué pasa en cada una, cuánto suele durar y dónde se pierde más tiempo y dinero cuando alguien se salta pasos.

1. Preproducción: decidir antes de grabar

Es la fase que más se salta y la que más dinero ahorra. Preproducción significa dejar cerradas, antes de encender un micrófono, las decisiones que después cuesta caro cambiar: en qué tonalidad va a cantarse el tema, a qué tempo, cuántas secciones tiene, qué instrumentos entran y en qué momento.

Suena aburrido y es donde se gana la partida. Un artista que llega al estudio con la estructura decidida graba en tres horas lo que otro tarda ocho en sacar probando sobre la marcha. Y las horas de estudio se pagan igual se avance o no.

Dos cosas concretas que salen de esta fase:

  • Un mapa del tema. Intro, verso, estribillo, puente… con la duración aproximada de cada parte. Sirve para que todos hablemos del mismo minuto.
  • Uno o dos temas de referencia. Canciones ya publicadas que suenan cerca de donde quieres llegar. No para copiarlas, sino para poner de acuerdo a las dos partes en qué significa «que suene potente».

La referencia es la herramienta de comunicación más útil que existe entre artista y estudio. «Quiero que la voz esté delante, como en este tema» es una instrucción accionable. «Quiero que suene mejor» no lo es.

2. Grabación: capturar bien lo que ya funciona

Grabar no es apretar un botón: es conseguir la mejor versión posible de una interpretación y guardarla limpia. La calidad de todo lo que viene después depende de esto. Una voz mal capturada no se arregla en la mezcla; como mucho se disimula.

Lo que marca la diferencia en una sesión:

  • Llegar descansado y calentado. Sobre todo si cantas. La voz de la hora tres no es la de la hora uno.
  • Grabar por partes, no de corrido. Es normal montar el tema con varias tomas y quedarse con lo mejor de cada una.
  • Escuchar en la sala, no solo cantar. Si algo no te convence en el momento, se dice en el momento: volver dos semanas después a regrabar cuesta otra sesión.

Si grabas por tu cuenta y nos envías el material, esta fase es tuya y conviene hacerla con cuidado: te lo contamos en detalle en cómo enviar tus pistas para una mezcla online.

3. Edición: limpiar sin quitar vida

Entre la grabación y la mezcla hay un trabajo silencioso que casi nadie ve: quitar respiraciones molestas, cuadrar lo que se ha ido de tiempo, corregir afinación puntual, montar la toma definitiva a partir de varias, limpiar ruidos de fondo.

La regla aquí es de criterio, no de software: se corrige lo que distrae, no todo lo que es imperfecto. Una voz cuadrada al milímetro y afinada al 100 % suena impecable y muerta. Parte del carácter de un tema vive en sus pequeñas imprecisiones.

4. Mezcla: que cada cosa ocupe su sitio

La mezcla es donde el tema pasa de ser un montón de pistas apiladas a sonar como una canción. Se trabajan cuatro cosas a la vez: el equilibrio (qué se oye más y qué menos), el espectro (que los graves no se pisen entre sí, que la voz tenga su hueco), la profundidad (qué está delante y qué detrás) y la dinámica (que el estribillo pegue más que el verso).

Es también donde se toman decisiones artísticas que cambian el tema: cuánta reverb lleva la voz, si el bajo manda o acompaña, si el estribillo se abre de golpe o va creciendo. Por eso la mezcla no es un trámite técnico: es la última oportunidad grande de darle carácter.

Si quieres entender qué es exactamente lo que se hace aquí y qué no, lo desarrollamos en mezcla y mastering: qué hace cada uno.

5. Mastering: el acabado final

El mastering trabaja sobre el tema ya mezclado, en estéreo, como una sola pieza. Persigue dos objetivos: que el tema tenga un volumen competitivo respecto a lo que se publica hoy, y que suene coherente en cualquier sistema: unos auriculares baratos, el coche, el altavoz del móvil, una discoteca.

También es la fase donde se prepara el archivo para su destino: formato, cabeceras, silencios de inicio y final, y el nivel adecuado para las plataformas de streaming.

FaseQué se decideDuración típica
PreproducciónEstructura, tonalidad, referencias1-2 sesiones
GrabaciónInterpretación y tomas3-8 horas por tema
EdiciónLimpieza y montajeIncluido en producción
MezclaEquilibrio y carácterVarios días con revisiones
MasteringVolumen y coherenciaRápido si la mezcla está bien

Los tiempos son orientativos: dependen del número de pistas, del estilo y de lo cerrado que venga el tema desde preproducción.

6. Revisiones: cómo dar feedback útil

Aquí es donde más proyectos se atascan, y casi nunca por motivos técnicos. Se atascan porque el feedback llega en forma de nota de voz de tres minutos, difusa y sin puntos concretos.

Un comentario útil tiene tres ingredientes: el minuto exacto, qué elemento y qué te pasa con él. «En 1:42 la segunda voz tapa la principal» se resuelve en dos minutos. «El estribillo no me convence» abre una conversación de media hora.

Por eso nuestros clientes revisan sus temas desde un portal donde comentan marcando el punto exacto de la canción, y donde queda registrado qué versión es cuál. Se acabaron los audios de WhatsApp y los «te mandé una nueva, mira la última que te pasé».

Conviene también saber de antemano cómo se gestionan las revisiones. Nosotros trabajamos con revisiones ilimitadas, pero agrupadas en tandas: manda todos tus comentarios juntos en vez de de uno en uno y el tema avanza el triple de rápido.

7. Lanzamiento: lo que hay que tener listo

El tema está terminado y todavía queda trabajo. Cuatro cosas mínimas antes de subirlo:

  • Portada en formato cuadrado y con resolución suficiente para todas las plataformas.
  • Distribuidora elegida y cuenta creada, con tiempo: subir un tema no es instantáneo.
  • Metadatos e ISRC: título exacto, artistas acreditados, compositores, género. Es lo que después determina que te paguen bien lo que suene.
  • Fecha de salida decidida con margen, para poder mover el tema antes de que salga en lugar de después.

Y una recomendación de fondo: el lanzamiento no empieza el día que sale el tema. Empieza semanas antes, cuando enseñas el proceso. Lo que más funciona no es el anuncio del estreno, es el camino hasta él.

¿Tienes un tema a medias?

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