Cuánto cuesta grabar una canción en un estudio
Es la primera pregunta que hace casi todo el mundo y la que peor respuesta encuentra en internet, porque casi nadie explica qué se está pagando exactamente. Dos presupuestos que se diferencian en el triple pueden ser los dos honestos: simplemente no incluyen lo mismo.
Este artículo no te va a dar una cifra mágica. Te va a dar algo más útil: la lista de conceptos que componen cualquier presupuesto de estudio, para que cuando pidas uno sepas qué preguntar y puedas comparar peras con peras.
Los cuatro conceptos que se pagan
Prácticamente todo presupuesto de estudio se descompone en estas cuatro cosas, aunque a veces vengan agrupadas bajo un solo precio:
1. Tiempo de sala
Las horas que ocupas el espacio y el equipo, normalmente con técnico incluido. Se cobra por hora o por jornada. Es el concepto más fácil de entender y el que más varía según la ciudad y el tamaño del estudio.
Aquí tú controlas mucho más de lo que crees: llegar con el tema cerrado y la voz trabajada puede reducir a la mitad las horas necesarias. Es la razón por la que insistimos tanto en la preproducción.
2. Producción
Construir el tema: arreglos, instrumentación, programación, decisiones de estructura. Es trabajo creativo y no se mide en horas de sala, porque buena parte ocurre fuera de ella.
Si ya llegas con la base hecha, este concepto puede no existir en tu presupuesto. Si vienes solo con una melodía y una letra, es la partida más grande.
3. Mezcla y mastering
El acabado. Se suele cotizar por tema, no por hora, y a veces por separado: hay artistas que solo necesitan máster porque mezclan ellos. Si no tienes claro en qué se diferencian, lo explicamos en este artículo.
4. Revisiones
El concepto invisible. Muchos presupuestos incluyen un número cerrado de revisiones y casi nadie lo pregunta hasta que las agota. Pregúntalo siempre. En nuestro caso son ilimitadas, pero trabajamos en tandas: agrupa todos tus comentarios en un solo mensaje en vez de mandar cuatro sueltos y el tema avanza el triple de rápido.
La pregunta que más información da al pedir presupuesto: «¿qué incluye exactamente y cómo se gestionan las revisiones?». Un estudio que responde con claridad a eso suele ser un estudio que trabaja con orden.
Por qué dos presupuestos se diferencian tanto
Más allá de la ciudad y el equipamiento, hay tres factores que explican casi toda la diferencia entre dos cifras:
- Cuánto trae hecho el artista. No cuesta lo mismo mezclar un tema con doce pistas bien grabadas que con cuarenta pistas desordenadas y con ruido de fondo.
- Si el precio es por tema o por hora. Por tema, el estudio asume el riesgo de que se alargue; por hora, lo asumes tú. Ninguno es mejor: depende de lo cerrado que esté tu proyecto.
- Quién está a los mandos. Grabar con quien luego produce y mezcla tu tema no es lo mismo que pasar por tres manos distintas que no se hablan entre ellas.
Cómo abaratar tu presupuesto sin bajar la calidad
Nada de esto es un truco: es sentido común aplicado.
- Cierra el tema antes de entrar. Estructura, tonalidad, tempo. Componer en el estudio es el metro cuadrado más caro que existe para componer.
- Lleva una referencia. Ahorra horas de prueba y error intentando adivinar qué te gusta.
- Agrupa los temas. Grabar tres canciones en la misma tanda suele salir mejor que tres sesiones sueltas separadas por meses.
- Sé honesto con tu punto de partida. Si tu voz aún no aguanta cuatro horas seguidas, dilo: se planifica distinto y se aprovecha mejor.
Y si el presupuesto no da para el estudio completo
Hay una vía intermedia que funciona muy bien y que mucha gente desconoce: grabar tú y encargar solo la mezcla y el máster. Si tienes un micrófono decente y una habitación razonablemente tratada, puedes capturar las voces en casa y enviarlas para que se trabajen profesionalmente.
No es lo mismo que grabar en sala —el resultado depende mucho de tu espacio—, pero para muchos proyectos es el salto de calidad más grande por euro invertido. Si vas por ese camino, prepara bien el envío: te lo contamos paso a paso en cómo enviar tus pistas para una mezcla online.
Cuéntanos tu proyecto y te decimos qué necesita
Sin compromiso: nos dices en qué punto está tu tema y te damos un presupuesto claro con lo que incluye y lo que no.
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